Luego, visité a su amiga Olivia, quien vivía enfrente de otro amigo que trabajaba donde mismo llamado Oliver. Así fue como los fui conociendo a todos los amigos de la O. Comunidad chistosa de la que siento cierto afecto y cierto sentido de pertenencia.
Y es que como olvidar esos momentos en que pareciera que nuestros sentidos se únen en una expresión tan sencilla, tan fugaz, tan sorda y a la vez tan suave que deja a la duda y a la interrogante de en qué pensar al súbitamente remolinarse, escabullirse, cambiarse, alocarse, redimirse, y ante mis ojos volver a una realidad que no se come, como aquellas galletas de la fortuna o de qué se yo que se comía la loca de Alicia.
Y es que como olvidar esos momentos en que pareciera que nuestros sentidos se únen en una expresión tan sencilla, tan fugaz, tan sorda y a la vez tan suave que deja a la duda y a la interrogante de en qué pensar al súbitamente remolinarse, escabullirse, cambiarse, alocarse, redimirse, y ante mis ojos volver a una realidad que no se come, como aquellas galletas de la fortuna o de qué se yo que se comía la loca de Alicia.
Qué grande ha crecido esta amistad, esta noche no he dormido porque he alcanzado a ver el amanecer y a disfrutar de cada segundo de este tiempo.
Tiempos de virus, de miedo de enfermedad, sin embargo yo me siento tranquila porque se que la verdadera semilla de un amanecer diario esta en la delicia y en la aventura que se orifina a a prtir del amar y ser amada.
Tiempos de virus, de miedo de enfermedad, sin embargo yo me siento tranquila porque se que la verdadera semilla de un amanecer diario esta en la delicia y en la aventura que se orifina a a prtir del amar y ser amada.

muy bonito :P
ResponderEliminartiempos de virus, el amor en tiempos de influenza.