La sangre se vuelve pesada, se te cierran los ojos, tus músculos se relajan y te dejas caer lenta y suavemente sobre algo que no es muy liso, pero estás ridículamente cansado y ni siquiera piensas en lo que viene después. Todo está negro, ya no ves nada, dejas de permitirle la entrada a tu procesador, no escuchas el relajo de tu cerebro, de la tele, del tráfico afuera.
Tomaste café y lo sabes, pero no lo puedes evitar, es más fuerte que tu. Sabes que no has acabado de escribir, que aún te faltan dos páginas que terminar, pero eso se va.
Luego del primer segundo de inconsciencia viene un segundo de super conciencia donde todo lo que crees real se revuelve con la completa irrealidad y te ves desde un punto lejano, como una caricatura, desde afuera, pero eres tú caminando en una calle gris. Eres el tu exterior y el tú interior, lo chistoso es que no sabes que no estás viendo las cosas desde el punto de vista de donde originalmente proceden las imágenes.
Qué loco mundo aquél de los sueños... :)
Luego sientes algo suave sobre tu mano, de dónde viene... Lo sientes pero no está en aquella calle en aquel mundo de irrealidad.
En otro segundo más todo vuelve a ti, sientes, hueles, oyes y ves: te das cuenta de que allí está junto a ti, mirándote con esos ojos tiernos de ayer, son sus labios que no se han separado aún de tu mano. Te despierta aquel beso inocente y con una sonrisa indeleble, te vuelves chiple, y aún incómodo y en el mismo lugar vuelves a caer en un pozo negro que vuelve a cerrar tus oídos y es entonces que vuelves a soñar.
Te reencuentras con aquel curioso personaje que es igual a ti, pero ahora es diferente: sonríe y en su mano derecha lleva un tatuaje que brilla.
Tomaste café y lo sabes, pero no lo puedes evitar, es más fuerte que tu. Sabes que no has acabado de escribir, que aún te faltan dos páginas que terminar, pero eso se va.
Luego del primer segundo de inconsciencia viene un segundo de super conciencia donde todo lo que crees real se revuelve con la completa irrealidad y te ves desde un punto lejano, como una caricatura, desde afuera, pero eres tú caminando en una calle gris. Eres el tu exterior y el tú interior, lo chistoso es que no sabes que no estás viendo las cosas desde el punto de vista de donde originalmente proceden las imágenes.
Qué loco mundo aquél de los sueños... :)
Luego sientes algo suave sobre tu mano, de dónde viene... Lo sientes pero no está en aquella calle en aquel mundo de irrealidad.
En otro segundo más todo vuelve a ti, sientes, hueles, oyes y ves: te das cuenta de que allí está junto a ti, mirándote con esos ojos tiernos de ayer, son sus labios que no se han separado aún de tu mano. Te despierta aquel beso inocente y con una sonrisa indeleble, te vuelves chiple, y aún incómodo y en el mismo lugar vuelves a caer en un pozo negro que vuelve a cerrar tus oídos y es entonces que vuelves a soñar.
Te reencuentras con aquel curioso personaje que es igual a ti, pero ahora es diferente: sonríe y en su mano derecha lleva un tatuaje que brilla.

hay algo que no cabe duda, y es que tienes harta imaginación de la que.. hace imaginar.. curioso, no? jajaja, y con el café y el chocolate también.
ResponderEliminarCaras con el seño fruncido, medio cocodrilo, un conejo, una anciana vista desde dos perspectivas, estas figuras y unas cuantas mas pasan lentamente sobre mi cabeza.
ResponderEliminar¿Es un sueño...? No, todo parece tan real, el viento sopla, se siente un cosquilleo en el estomago, una luz se mueve por el cielo, o sera que las nubes al moverse hacen parecer del destello un astro en movimiento?, no se, no importa, es bello, todo esta en paz, todo tranquilo.
No quiero despertar.... pero como puedo despertar si nisiquiera estoy dormido. No tiempo, quedate ahi, no avances, congelate un instante, que si esto es un sueño quiero permanecer dormido.
la madrugada es el mejor tiempo para debrayar un poco... siempre he dicho que mis mejores trabajos han sido los que salen de 1 a 3 de la mañana jaja.... Pero vaya elo que si te pega bastante el sueño cuando te da.
ResponderEliminarCuidate te veo pronto (:
hey, realmente eres buena...
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