Lleguè de nuevo a casa, blanca por fuera, no muy grande.. De hecho podrìa decirse qeu es pequeña, mi pequeña y hermosa casa, cercada con un barandal negro y adornada con plantitas que a cado rato se roban y me madre ha de reemplazar, ademàs de ese altìsimo pino que se alcanza ver desde los miradores.
La advertencia estaba en mi subconsciente, sabìa que al entrar algo serìa diferente, algo mìo, algo muuuy mìo. En fin, abrì la puerta de la camioneta, bajamos mis maletas y me arme de valor... Subì las escaleritas donde estan colocadas las plantitas de mi mamà y espere impaciente (y a la vez no) a que mi madre abriera la puerta... Clin clin, hicieron las llaves al chocar con la puerta de metal (el "spring"), luego esperè a que abriera la puerta de madera grande y cafè, tan familiar a mì. Al abrirse la puerta pude respirar ese olor tan craterìstico de mi casita, una mezcla entre madera vieja y especias. Mi casa pequeña y antigua estaba allì, !de nuevo! Entrè vacilando un poco, sabìa que ya no estarìa, que habìa sido reubicado... Mirè hacia el fondo de lacasa y allì estaba, mi nuevo cuarto. Primero me encaminè hacia mi antiguo cuarto y vi que, en efecto, habìa sido transformado en "el cuarto de la tele"... Me impresionò lo bien que se veìa, observè despuès el antiguo cuaarto de la tele que albergaba un enorme pino de Navidad y los sillones de la antigua sala, todo aquello se veìa lindo, luego de observar y criticar positivamente todo aquello, me dirigì con el estòmago chiquito a mi nuevo cuarto, el cuarto que habìa sido de mi hermana (ahora casada). Me acerque y asì pude ver mi cama, vi mi peinador, mis fotografìas, mi tapete, mis monos, todo estaba allì. Arrastre mi maleta hasta mi cuarto y entrè completamente en èl. Me sorprendì de que me gustò aquello, era diferente, claramente extrañaba ya mi cuarto, pero tendrìa màs privacidad... Sonreì para mì y me dejè caer en la cama mìa para observar el nuevo panorama qeu se observaba desde allì y tratè de concentrarme en el nuevo volumen del ruido que producìa el exterior -muchìsimo menor- pensè y me reì un poco de la alegrìa que me provocaba aquello.
Me levantè y caminè de nuevo al nuevo cuarto de la tele y al entrar me percatè de algo que me dio la vuelta el estòmago. El cuarto estaba limpio, impecable, regresè a mi cuarto nuevo y no estaban allì tampoco, habìa olvidado todos los regalos que colgaban de las paredes, de la ventana. Las fotos, las cartas que atoraba en el marco del espejo del peinador. Respirè hondo, y abracè mi estòmago que sentìa un no se què que què se yo, me mordì el labio y luego de medio minuto, abrì el cajòn donde habìa guardado todo aquello, lo saquè y lo mirè recordando los momentos en que me habìa regalado todo aquello, tomè una fotografìa de mi graduaciòn en la que aparecìamos los dos y la puse en donde estaban las demàs fotografìas, sonreì para mì de nuevo y guarde las demàs cosas en una caja azul.
En eso escuche a mi ma para que fueramos a desayunar, le dediquè una sonrisa final inicial a mi cuarto nuevo y cerrè la puerta.
Al caminar a la cocina, pude observar y semi añorar los rayos de luz entrando al nuevo cuarto de tele, mi parte favorita de mi cuarto antiguo. Tras reflexionar, pensè en que el cuarto de año qeu vivìa en mi pequeña y antigua casa blanca me dedicaba bàsicamente a dormir asì que la luz era lo que menos exrañarìa de ese cuarto azul...
FIN

Se escucha a lo lejos el canto de gallos y el piar de los pajaros, sale el sol, un dia mas, un nuevo dia y a la ves un dia menos, un dia menos de esta espera que juega con mi mente atormentandola por tu ausencia. No, no te preocupes, intento disfrutar cada dia, rio, juego, me divierto con viejos amigos y familiares que hace rato no veia, sin embargo eso no me quita tu presencia en mi pensamiento, cada hora, cada minuto, esperando por el dia de tocar con mis desos tus cinco largos y delagados pasillos, recorrer con mi mirada tus amplios cuartos adornados con pequeñas luces que parecen puntos, acostarme sobre esas suaves y dulces sabanas que me arrullan con un ligero vaiven. Y esque estando tan lejos de casa uno solo puede mas que extrañarla, aun desde tu propio cuarte.
ResponderEliminarAwww
ResponderEliminarMe has hecho pensar en mi cuarto. Tiene bastante tiempo que no paro por ahí. De hecho llego a mi casa, dejo mis maletas en alguna de las camas de mi cuarto y sólo regreso a sacar ropa cada que me voy a bañar. Ahora casi siempre duermo con mi mamá y uno que otro día en el cuarto de mi hermano =P la única evidencia de que estoy en casa que hay en mi cuarto es la maleta que está ahí acomodada los primeros dos días.