Basicamente econtrarás cuentos en extremo cortos que involucran estados de ánimo. Puedes leer si quieres, Luce tu luz•●

miércoles, 16 de febrero de 2011

Fue una calurosa tarde de invierno, cuando la temperatura alcanzaba los 30 grados centígrados; había niños corriendo y riendo en el parque que estaba enfrente de mi casa, escpecíficamente de mi ventana, hacía calor para ser ivierno, la ventana estaba abierta de par en par y la luz entraba como si fuese un día de verano cualquiera, las cortinas de tela blanca susurraban palabras que no podía entender y la música provieniente del cuarto de mi hermano hacía parecer que cantaran al ritmo del hip hop.

Allí estaba yo, como todos los lunes a media tarde, viendo los autos pasar y a los niños jugar; las señoras Jiménez y Dávalos, vecinas nuestras, salían a esa hora de lunes a echar el chal y a sacar a los perros. Apoyada sobre el librerito que estaba justo enfrente de la pared de la ventana me preguntaba si la pared de mi cuarto se vería bien de verde.

Aburrida y con un cochinito ahorrador lleno, tome una decisión y fui a la tienda de pinturas, nunca imaginé que ese inocente paseo por la calle 12, cambiaría mi vida radicalmente, sin avisar como de la nada apareció frente a mi un duendecillo naranja en llamas amarillas que lamían su piel sin hacerle daño; lo primero que pensé es que estaba loca, que me había picado una araña venenosa y ahora estaba teniendo visiones extrañas. En un intento de desaparecer lo que ante mi claramente había tallé mis ojos y me di cuenta de que mis puños se sentían húmedos, cuando retiré las manos de mi cara y vi mis manos, me di cuenta de que se habían vuelto de un verde pegajoso, voltié a mi alrededor y vi como las casas en esa calle que había recorrido ya por más de 20 años se volvían de colores chillantes y cambiaban su textura de cemento a chocolate, galleta o caramelo, en la calle corría ahora un río de avena blanca y el duendecillo que ardía en llamas ahora se envolvía primero en sí para formar lo qu eparecía como una hoja verde enrroscada y luego crecía desenvolviéndose en un hada hermosa y elegante; cuando pensé que no tenía que temer más, entré en pánico y quise correr, pero mis pies estaba también cubiertos de una sustancia verde y pegajosa al igual que mis manos y mis rodillas. Miré el cielo que brillaba intensamente de distintos colores formando una aurora boreal que hacía mi piel estremecerse, fue cuando noté que hacía mucho frío y que la hermosa hada usaba un abrigo de piel de oso y mi piel estaba descubierta totalmente a la intemperie de aquel extraño y retorcido lugar.

En mi intento de cubrir alguna parte de mi cuerpo con algo de ropa, me vi envuelta nuevamente por una oscuridad total que estremeció mi esqueleto, escuchaba ecos de la música hip hop y una ventana con luz de verano y cortinas blancas se hacía cada vez más grande frente a mi...

2 comentarios:

  1. Pintura verde me volvi, ¿o siempre lo fui? no se si fuese asi... mis recuerdos, mis memorias, son siempre junto a ellos, riendo, llorando, cantando, gritando, jugando, peleando; cosas de humanos no de objetos, cosas de vivos no de inhertes. ¿Sera que de verlos solo soñe con ser uno de ellos?, ¿que siempre aqui estancado he estado?. O sera que desde el año pasado que me pelee con Everardo, al estar triste y solo en este rincon apartado me ha hecho olvidar mi pasado, mi vivacidad, mi humanidad. Sea lo que sea ahora soy tan solo pintura verde junto a una puerta, sin pena y sin gloria estare aqui hasta ser cubierta.

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