Basicamente econtrarás cuentos en extremo cortos que involucran estados de ánimo. Puedes leer si quieres, Luce tu luz•●

lunes, 21 de diciembre de 2009

me comí una mandarina


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Obviamente.
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La pelé, le quite las venas blancas que me molestan.

Se me hizo agua la boca con el olor tan dulce y ácido, tan planta, tan árbol.

Arranqué uno de esos pequeños aterciopelados *gajitos* con esa sensación de despegar como la de los post its, de manera suave pero aplicando algo de fuerza para no tronarla...

Inspeccioné que no tuviera ni una vena blanca y la ataqué.

Busqué con mi lengua las semillas y las escupí una a una o de dos en dos dependía de la semilla al suelo.

Repetí el proceso unas doce veces.

Conclusión:

Me comí una mandarina y aventé las semillas a la tierra.

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